La conexión entre la mente y el cuerpo

Nuestras mentes y cuerpos son poderosos. Estos dos sistemas se vinculan e impactan en cómo se siente. Estar mental y físicamente saludable puede ayudarle a tener una mejor calidad de vida y mejores resultados.

Los tratamientos dirigidos tanto a la mente como al cuerpo ayudan a la salud física y mental. Este tipo de enfoque de tratamiento involucra la espiritualidad, las relaciones sociales y los apoyos, determinadas actividades y patrones de pensamiento para ayudarle a manejar su bienestar físico y mental.

El ejercicio, el yoga, la relajación y la meditación son tratamientos holísticos que impactan de forma positiva a la mente y al cuerpo, y mejoran su salud. Los tratamientos holísticos son intervenciones útiles que ayudan a controlar el dolor crónico, la ansiedad y la presión arterial alta.

Más recursos: Terapias de mente y cuerpo

Fuente: Instituto Nacional de Salud Mental

La mayoría de las personas se preocupan ocasionalmente por situaciones estresantes, como fechas límite, hablar frente a un grupo o problemas de dinero. Sentirse ansioso de forma ocasional permite que su cuerpo se energice para lidiar con el estrés o responder ante una situación peligrosa huyendo o contraatacando.

Se debe evaluar el tipo de ansiedad que afecta su calidad de vida y que hace que se sienta abrumado y tenga dificultades para dormir, pensar o disfrutar de las actividades durante un largo período de tiempo. 

Trastorno de ansiedad generalizada (TAG): ansiedad y preocupación diarias durante un período de seis meses que provocan algunos de los siguientes síntomas:

  • Sensación de cansancio
  • Falta de concentración
  • Inquietud e irritabilidad
  • Mente en blanco
  • Dolores y molestias musculares
  • Problemas para dormir

Trastorno de pánico: tener una intensa sensación de miedo durante un período de tiempo corto que se desencadena por una situación o un objeto, o que simplemente ocurre de forma inesperada. Estos ataques de pánico ocurren una y otra vez, y las personas a menudo se preguntan cuándo podría suceder el próximo.

  • Los síntomas del ataque de pánico incluyen los siguientes:
  • Latidos fuertes
  • Sudoración
  • Estremecimiento o temblores
  • Dificultad para respirar o asfixia
  • Sentimiento de que ocurrirá algo malo
  • Sentirse fuera de control

Fobias: tenerle miedo a un objeto o una situación, como los payasos o volar. Esto hace que una persona se sienta asustada o ansiosa de inmediato. Un niño puede llorar o abrazarse a sus padres. Esto sucede durante al menos seis meses y hace que la persona con la fobia trate de evitar el objeto o la situación, incluso si se necesita mucho esfuerzo o pasos adicionales para evitarlos.

Trastorno obsesivo compulsivo (TOC): pensamientos frecuentes que causan ansiedad y comportamientos que reducen la ansiedad, pero que consumen mucho tiempo y energía, y que se deben llevar a cabo para ayudar a una persona a sentirse mejor. (Estos comportamientos a veces incluyen lavarse las manos y revisar cosas en el hogar, como interruptores y cerraduras).

Fuentes:

Revivir el horror

A veces, cuando una persona experimenta violencia, la amenaza de la muerte o ve que otros sufren de violencia, comienza a tener pensamientos, sueños y experiencias no deseados del evento.

Esto puede ser causado por:

  • Combate
  • Abuso sexual o físico de pequeño
  • Ataque terrorista
  • Agresión sexual o física
  • Accidentes graves, tales como un accidente de automóvil
  • Desastres naturales, tales como incendios, tornados, huracanes, inundaciones o terremotos

Los niños también pueden sufrir traumas y trastornos relacionados con el estrés. Es posible que los síntomas del trauma no se presenten en meses, incluso años, después del evento traumático. Si usted o su hijo tienen alguno de estos síntomas, consulte con su proveedor.

Síntomas del trastorno de estrés postraumático (TEPT)

Sentir el mismo miedo que sintió cuando ocurrió el evento puede suceder aunque ahora sea un recuerdo. Los sonidos, los lugares o los aromas pueden lograr que su corazón se acelere y que el cuerpo comience a transpirar. 

Evitar lugares y cosas

El trauma puede causar que alguien evite personas, lugares y cosas que le recuerden el evento traumático. Los espacios atestados (como los centros comerciales), o una intersección o parte de la ciudad son algunos ejemplos. También es posible que se sienta bloqueado y se aleje de su familia y amigos.

En alerta máxima

Una persona con TEPT puede estar constantemente “nerviosa”. Se puede asustar fácilmente y sentirse molesta. Estos sentimientos pueden causar estrés e ira. Puede hacer que una persona no se concentre, duerma, coma ni disfrute de la vida.

Otros síntomas son los siguientes:

  • Sentimientos de desesperanza, vergüenza o desesperación
  • Depresión
  • Problemas con las bebidas alcohólicas o con las drogas
  • Dolor u otros síntomas
  • Problemas para encontrar trabajo
  • Problemas con las relaciones, incluido el divorcio

Maneras de tratar el TEPT

Hay diferentes formas de tratar el TEPT. Los tratamientos más efectivos son estos:

  • Terapia de procesamiento cognitivo (CPT): le enseña a comprender la forma en que el trauma cambia sus pensamientos y sentimientos.
  • Terapia de exposición prolongada (PE): se enfoca en hablar sobre el trauma hasta que los recuerdos dejen de molestarlo. Le permite visitar experiencias y lugares con la ayuda de un proveedor para que esté seguro y pueda comenzar a controlar sus sentimientos de miedo por el trauma.
  • Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR): se enfoca en la luz, el sonido o los movimientos de las manos mientras se habla del trauma para poder reprogramar el cerebro.

Fuentes:

Un patrón de comportamiento en el que una persona no presta atención, es hiperactiva o actúa de manera impulsiva que tiene un impacto negativo en eventos de la vida como la escuela, el trabajo o las relaciones durante al menos seis meses y se notó antes de los 12 años. El trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) afecta entre el 3 y el 10 por ciento de los niños. Los niños con síntomas de TDAH pueden tener dificultad para organizarse, seguir instrucciones, permanecer concentrados o completar las tareas a tiempo.

Un médico puede hablar con usted sobre los síntomas y ayudarle con un plan de tratamiento. Los medicamentos, las dietas especiales y los tratamientos para la mente y el cuerpo pueden ayudar con los síntomas del TDAH y mejorar la capacidad para prestar atención en el trabajo y la escuela, y ayudar con las relaciones sociales. Existe un 60 por ciento de posibilidades de que los adultos sigan teniendo síntomas de TDAH después de la niñez.

Puede ser genético

El TDAH suele estar presente en las familias y muchos adultos que lo tienen ni siquiera lo saben. Si usted, o alguno de sus familiares, se distraen con facilidad, son inquietos y a veces imprudentes, le recomendamos que completen este cuestionario de detección.

Hable con su médico

Si su hijo tiene TDAH, hable con su médico. Pregúntele sobre las opciones de tratamientos además de los medicamentos, como dietas especiales y biorretroalimentación (ayuda al cerebro a relajarse y concentrarse)

Fuentes:

Hay muchos niveles de autismo, que van desde personas con autismo que son superdotadas (o muy inteligentes) hasta personas con un autismo grave (o indiferentes). Es por eso que se lo conoce como trastornos del espectro autista (ASD). Y sin bien los síntomas pueden ser diferentes para cada niño, el cerebro de un niño autista es diferente del de los niños “comunes”; por ende, la forma en que responden a las situaciones también puede ser diferente.

Un niño autista: 

  • Prefiere estar solo.
  • No puede hablar o expresarse de la forma en que desea.
  • No actúa como la mayoría de los niños de su edad.
  • No le gusta tocar o abrazar a las personas.
  • No puede hacer contacto visual.
  • Prefiere la rutina.
  • Le gusta repetir palabras, actividades o determinados movimientos.
  • Reacciona de forma exagerada a determinados sonidos o ruidos.
  • No puede demostrar sentimientos como alegría o felicidad.
  • No comprende cuando alguien está enojado o siente dolor.
  • No responde cuando mencionan su nombre.
  • No es capaz de señalar algo.
  • Habla utilizando imágenes o lenguaje de señas.

Es importante que su hijo se someta a una prueba en cuanto note cualquiera de estas diferencias. Actualmente, existen muchas herramientas y tecnologías disponibles para las escuelas y los hogares que pueden ayudar a que su hijo crezca y aprenda de una forma que sea útil para ellos. Puede requerir de un mayor esfuerzo para toda la familia, pero si sigue intentando, la recompensa puede ser enorme. Todos los niños tienen talentos. Aproveche el talento de su hijo y úselo para enseñarle sobre aquellas cosas que les resulta difícil de realizar.

Y consulte con su médico sobre los diferentes tratamientos disponibles para tratar el autismo. Estos pueden incluir asesoramiento, medicamentos y maneras de aprender a lidiar con sus dificultades.

Recursos:

El trastorno bipolar también se denomina maniaco depresión. Una persona puede pasar de estar muy feliz y segura (maníaca) a estar muy triste (depresión) en un corto plazo.

El trastorno bipolar puede confundirse con la depresión. Los síntomas incluyen lo siguiente:

  • El estado de felicidad y energía dura al menos una semana. 
  • Experimenta por lo menos tres de los síntomas antes de consultar con su médico para decirle exactamente lo que le sucedió.
    • Tiene problemas para dormir.
    • Habla mucho.
    • Le surgen muchísimas ideas.
    • No se puede concentrar.
    • Trabaja en múltiples proyectos a la vez.
    • Hace cosas graciosas pero riesgosas (gastar dinero, hacer clavados desde puentes, consumir drogas, etc.).  Después de esto, se siente muy deprimido.

Existen cuatro tipos de trastornos bipolares. Obtenga más información a través del Instituto Nacional de Salud Mental.

  • La demencia se utiliza para describir una gran cantidad de síntomas relacionados con la pérdida de memoria y la capacidad del pensar que evita que haga actividades cotidianas.
  • La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia. Afecta del 60 al 80 % de aquellas personas que tienen demencia.
  • La demencia vascular es el segundo tipo más común de demencia. Por lo general se produce después de un accidente cerebrovascular.

Existen algunas afecciones médicas que pueden provocar síntomas de demencia. La buena noticia es que un proveedor puede tratar con éxito algunas de estas afecciones. Una cosa para tener en cuenta es que, si bien es normal estar más olvidadizo a medida que envejece, la pérdida de memoria grave y de la capacidad de pensar con claridad no es normal.

Datos sobre la depresión

  • Casi 1 de cada 10 estadounidenses adultos informan sufrir de depresión todos los años.
  • Aproximadamente el 11 % de los adolescentes sufrirá de una depresión grave por lo menos una vez antes de que se convierta en adultos.

¿Su hijo pequeño o adolescente está deprimido?

Si muestra por lo menos tres de estos indicios, debería programar una visita con un médico. 

  • Está triste, compungido o llora todo el tiempo.
  • No está interesado en las actividades habituales o los deportes.
  • Se siente desesperanzado.
  • Siempre está aburrido y tiene poca energía.
  • No habla demasiado y es reservado.
  • No se quiere demasiado y siente culpa.
  • Es muy sensible con respecto al rechazo o al fracaso.
  • Se enoja más de lo habitual.
  • Tiene problemas con amigos y familiares.
  • Se queja con frecuencia de dolores de cabeza y del estómago.
  • No va a la escuela o no tiene el rendimiento escolar habitual.
  • No se puede concentrar.
  • Come o duerme más o menos que lo habitual.
  • Habla sobre escaparse de su hogar o lo hace. 
  • Piensa o habla del suicido.

Fuentes:

Cuando el dolor se interpone en su camino

¿Recientemente ha tenido algún dolor? De ser así, no es sorprendente. El dolor es la razón principal por la cual los estadounidenses visitan a sus médicos. El dolor afecta a más personas que la diabetes, las enfermedades cardíacas y el cáncer juntos, y el dolor crónico es la causa más común de discapacidad a largo plazo.

Existen dos tipos de dolor:

    • Dolor agudo : causado por una enfermedad o lesión específica. El dolor agudo se irá cuando se cure la enfermedad o la lesión.
    • Dolor crónico: no finaliza cuando se cura la enfermedad o la lesión. Es a largo plazo y puede ser causado por la mente más que por el cuerpo.

Tratamiento para el dolor

El tratamiento para su dolor dependerá del tipo de dolor que tenga. Para un dolor agudo, su médico le recetará algo para tratar la enfermedad o lesión. Para el dolor crónico, es posible que su médico deba buscar diferentes tratamientos. Es posible que le recete medicamentos, psicoterapia u otras terapias. Además de los medicamentos para el dolor (los cuales pueden provocar adicción), existe una gran cantidad de formas para tratar el dolor. Estos alimentos incluyen los siguientes:

  • Masajes
  • Acupuntura
  • Relajación
  • Electroestimulación transcutánea de nervios (denominada TENS).

Hablar con su médico sobre el mejor tratamiento para su dolor.

Diez consejos para aquellos que padecen de dolor crónico:

  • Obtenga ayuda de alguien que comprende lo que es el dolor crónico.
  • Póngase en contacto con sus sentimientos.
  • Su dolor no está solamente en su cabeza. Sin embargo, la forma en que piensa sobre ello marca la diferencia en cómo se siente.
  • Aprenda a relajarse y a disfrutar del momento. Cuando está tenso, el dolor empeora.
  • Manténgase lo más activo posible. Trate de mantenerse flexible y fuerte para sentirse bien consigo mismo.
  • Establezca objetivos que pueda lograr y planifique su progreso para alcanzarlos.
  • Recuerde que, cuando está con dolor, toda su familia lo siente.
  • Hable con otras personas que tengan problemas similares para no sentirse solo.
  • Permítase sentir lo que sea que sienta.
  • Ayúdese.

Fuentes:

Después de tener un bebé, algunas mujeres tienen cambios de ánimo. Un minuto están felices y al otro comienzan a llorar. Pueden sentirse un poco deprimidas o tener dificultad para concentrarse. Pueden perder el apetito o descubrir que no pueden dormir bien, incluso cuando el bebé está dormido. Por lo general, estos síntomas comienzan aproximadamente 3 a 4 días después del parto y pueden durar varios días.

Si es madre primeriza y tiene alguno de estos síntomas, usted tiene lo que se denomina depresión puerperal. La depresión puerperal se considera una parte normal de los primeros días de la maternidad. Por lo general, desaparece en el lapso de 10 días después del parto.

Algunas mujeres tienen síntomas más graves de depresión postparto o los síntomas duran más que tan solo unos días. Esto se llama depresión posparto. La depresión posparto es una enfermedad, como la diabetes o la enfermedad cardíaca.

Los signos de la depresión postparto incluyen los siguientes:

  • Sentirse triste o con falta de ánimo frecuentemente
  • Llanto o tristeza frecuente
  • Sentirse nerviosa, irritable o ansiosa
  • Pérdida de interés en la vida o no poder disfrutarla
  • Pérdida de apetito
  • Menos energía y motivación para hacer cosas
  • Dificultad para dormir, que incluye problemas para quedarse dormida, problemas para seguir durmiendo o dormir más de lo habitual
  • Sentirse inútil, desesperanzada o culpable
  • Pérdida o aumento de peso inexplicable
  • Sentir que no vale la pena vivir
  • Demostrar poco interés en el bebé

Algunas mujeres se deprimen inmediatamente después del parto. Otras mujeres comienzan a sentirse deprimidas varias semanas o meses después. La depresión que ocurre en el lapso de los 6 meses después del parto puede ser depresión posparto. La depresión posparto no tiene una única causa, pero es probable que surja de una combinación de factores físicos y emocionales. La depresión posparto no ocurre por algo que hace o no hace la madre.

Un proveedor de atención médica puede diagnosticar a una mujer con depresión posparto. Una mujer que experimenta alguno de estos síntomas puede consultar con un proveedor de atención médica de inmediato. El asesoramiento y la medicación son los tratamientos más comunes.

Recursos:

 

Los síntomas de la esquizofrenia por lo general comienzan al final de la adolescencia y a los veintitantos años, y pueden manifestarse de las siguientes maneras:

  • Pensamientos o creencias que no están basadas en la realidad
  • Movimientos descontrolados repetidos
  • Dificultad para hablar y demostrar sentimientos
  • Problemas para prestar atención, recordar u organizar cosas
  • Problemas para comprender la información y tomar decisiones

Existe una gran posibilidad de que una persona con esquizofrenia pueda morir de forma prematura o suicidarse. Esto se debe a que no pueden obtener la atención médica que necesitan.

Lo que sabemos sobre la esquizofrenia

Los científicos aún están aprendiendo sobre la esquizofrenia. Hasta ahora, creen que:

  • La esquizofrenia es hereditaria Pero este problema no está causado por el gen de un padre solamente. Por lo general, es la combinación de genes que son diferentes. Estos genes diferentes pueden cambiar la forma en que se desarrolla el cerebro.
  • Los cerebros de las personas con esquizofrenia son diferentes, ya que pueden tener más líquidos que la mayoría de los cerebros.
  • Estas diferencias en el cerebro pueden estar desde antes del nacimiento. Pero solamente pueden percibirse durante la pubertad, cuando el cerebro está en su último período de crecimiento acelerado.

Si conoce a alguien que presenta los síntomas de esquizofrenia, intente conseguirles un médico. Existen medicamentos y otros tratamientos disponibles para ayudarlo a manejar este trastorno. No existe la cura para la esquizofrenia, pero una persona puede vivir una vida normal con el tratamiento adecuado.

Fuentes:

Es aceptable beber de vez en cuando y tomar medicamentos con receta según lo prescrito.  La adicción se da cuando no puede controlar su consumo de alcohol o drogas, o si se vuelve dependiente de una sustancia para hacerle frente a la vida diaria. La adicción al alcohol y a las drogas puede afectar su vida escolar, laboral e incluso las relaciones.

El trastorno de abuso de sustancias es una enfermedad que afecta la mente y el cuerpo. Puede causar depresión, ansiedad, pérdida de memoria y suicido; además de lo siguiente:

  • Problemas cardíacos
  • Accidentes cerebrovasculares
  • Cáncer
  • VIH/SIDA
  • Hepatitis
  • Enfermedad pulmonar
  • Insuficiencia renal/hepática
  • Enfermedades de transmisión sexual